
Mar 17, 2026

Juan Jose Moreno
6 consejos prácticos y concretos para startups de Latam buscando su primer inversor
Introducción
En mi trabajo en Buho Advisors, acompañando a CEOs de startups tecnológicas de Latam, he visto decenas de procesos de búsqueda de inversión. Cada startup es distinta, claro. Pero con el tiempo aparecen patrones. Hay ciertos factores que se repiten una y otra vez. Algunos ayudan mucho a que una startup consiga su primera inversión. Otros, en cambio, la vuelven mucho más difícil.
En este artículo comparto seis aspectos que veo con frecuencia. Son ideas simples, prácticas, y en muchos casos de aplicación inmediata. No garantizan una inversión, pero sí aumentan bastante las probabilidades de conseguirla.
1. La importancia de tener ventas
Los premios, reconocimientos o ser aceptados en incubadoras de renombre son señales positivas. Hablan bien del equipo y del proyecto. Pero para un inversor hay algo mucho más poderoso: que un cliente haya pagado.
No hay nada más concreto que alguien “abra la billetera, saque un billete y pague” por tu producto o servicio.
Esas primeras ventas validan varias cosas al mismo tiempo: que el problema existe; que alguien valora la solución y está dispuesto a pagar por ella; y que el equipo puede vender.
No importa si todavía es pequeño. Incluso pocas ventas ya cambian la conversación con un inversor. Pasas de una idea prometedora a un negocio que empieza a demostrar tracción.
2. Ordenar la casa
Imagina por un momento que tú eres el inversor. ¿Invertirías en algo completamente caótico?
No se espera que una startup temprana tenga una contabilidad perfecta o procesos complejos. Pero sí debe existir un mínimo orden.
Algunas bases importantes:
Registro claro de ventas, ingresos y egresos de dinero. Esto debe estar desde el día uno, con o sin inversores.
Cap-table clara y promesas de participación futura o stock options registradas: quién tiene qué participación. Cuidado con las personas que “trabajan part-time, algunas horas a la semana, y luego les daremos una participación”.
Acuerdos documentados con socios y equipo. Estos temas medulares deben estar documentados y acordados por escrito.
No fijes una valuación ilógica, o que no puedas explicar. En esos casos es mejor utilizar un SAFE y dilatar esa discusión hasta que el emprendimiento esté más maduro.
Las promesas “de palabra” suelen traer problemas más adelante. Cuando llega un inversor, esos temas salen a la luz. Cuanto más claro estén los acuerdos medulares y compromisos clave desde el inicio, mucho mejor.
3. Dedicación y equipo
Cada vez veo más startups donde ninguno de los fundadores está dedicado full time al proyecto. Esto suele generar dudas en los inversores. Si nadie está completamente enfocado, es difícil creer que el proyecto realmente tenga prioridad.
Recordemos siempre que las ideas son gratis, lo que importa es la ejecución.
Un buen equipo fundador suele tener tres características:
Habilidades complementarias.
Roles claros.
Al menos uno, idealmente más, dedicados 100% al proyecto.
Es difícil invertir en algo en lo que a nadie “se le va la vida”.
4. No todo inversor es el apropiado
El primer inversor no debería aportar solo dinero. Idealmente, también aporta criterio, experiencia y red de contactos.
No pienses sólo en el dinero que ganará el inversor. Muchos inversores además tienen un genuino deseo de aportar y ayudar. Otros, buscan también mantenerse actualizados, evaluar nuevas ideas, conocer tecnologías disruptivas. Usa estos elementos para encontrar y tentar al inversor que precisas.
Es muy normal que las startups suelen necesitar apoyo en áreas en las que no tienen experiencia, como por ejemplo:
estrategia comercial
expansión internacional
armado de equipo intermedio (Gerencias a medida que crecen)
aspectos legales, tributarios
preparación de futuras rondas
Un inversor con experiencia puede ayudar mucho en estas decisiones. Además, si la relación funciona bien, también puede abrir puertas a otros inversores en rondas futuras.
5. Vender, venderse, venderlos
Vender es una habilidad central en cualquier startup. Al menos uno de los fundadores debe hacerlo muy bien.
Es difícil imaginar que un vendedor contratado logre vender algo que ninguno de los fundadores sabe vender.
Muchas startups nacen de perfiles técnicos, lo cual es excelente para construir producto y prestar servicios. Pero alguien en el equipo debe asumir el rol comercial.
Hay que vender muchas cosas al mismo tiempo:
el producto a los clientes
la visión a los inversores
el proyecto al propio equipo
La capacidad de comunicar y convencer es una ventaja enorme en etapas tempranas, que se debe aprender y desarrollar si no se tiene ya.
6. Mostrarse
Es muy difícil conseguir inversión si nadie sabe que existes. Muchas startups pasan meses o años “escondidas”, construyendo producto. Eso es necesario, pero no suficiente.
Esto se parece bastante a un baile. Si uno está sentado en una esquina, es difícil encontrar pareja para bailar. Hay que salir a la pista.
Conseguir inversión también implica salir a la cancha:
participar en eventos de pitch
postular a incubadoras con demo days
compartir avances en redes como LinkedIn
conectar con inversores y ecosistema
presentar el proyecto en espacios como los eventos de URUCAP
Conclusión
En Buho Advisor, veo muchas startups cada año, y ciertos problemas aparecen una y otra vez.
En mi experiencia escalando productos de software a 70 países y seis continentes, aprendí que la velocidad importa. Un buen inversor puede ayudar mucho a acelerar ese camino.
Pero encontrarlo no siempre es sencillo.
Estos seis puntos no son teoría. Son prácticas concretas que aumentan las probabilidades de conseguir esa primera inversión… y de que sea la correcta para tu startup.

